Presentando a Rafael Caceres

Nuestro encuentro

En un viaje a Cuba en 1999 conocí la ciudad de Cienfuegos, antes de llegar a Trinidad. Visité varias galerías frente a la plaza principal, donde se exhibía arte “naif” un tanto convencional para el turismo, aunque encontré dos pasteles de trazos fuertes, coloridos, que me recordaron la vitalidad del expresionismo alemán.

Cuando regresé a Buenos Aires, advertí que los trabajos no estaban firmados y me propuse averiguar quien era el autor de los mismos. No fue tan fácil. Tardé varios meses en lograr que otro viajero amigo hiciese la tarea de detective en forma directa, en Cienfuegos.

A su regreso, el misterio estaba develado: Rafael Cáceres Valladares, grabador, pintor, maestro de discípulos, habitante de su taller y apasionado de sus tórculos, sus tintas, sus pasteles y sus cartulinas.

Cuando el principal objetivo fue cumplido, surgió otro, mucho más importante: invitar a Rafael a visitar Buenos Aires y exponer en el Centro Cultural Recoleta sus obras recientes con la técnica del pastel graso. Elegí el mes de Julio cuando la gran exhibición de galerías ArteBa ocurriría, para que mi amigo pudiese contactar a críticos y galeristas.

Este proyecto fue aún más complejo que la ubicación del artista. Requirió una invitación formal para la obtención de la visa, el envío de los materiales para su trabajo, la preparación e impresión de los catálogos (sin su presencia y sin habernos visto jamás), la confección de los marcos en base a las cartulinas enviadas, las invitaciones y cobertura de prensa…hasta que, tres meses más tarde, en el invierno del año 2000, Rafael Cáceres apareció en el aeropuerto de Buenos Aires, algo confundido, sorprendido, tímido y emocionado.

El resto, fue un éxito absoluto. No solo por la calidad de sus obras, sino también por la curiosidad de conocer a este artista cienfueguino llegado a Buenos Aires, casi por casualidad. Los asistentes a la inauguración quedaron seducidos por su personalidad cálida y sencilla, bien distinta a la potencia desgarradora de sus obras.

Como lo relata él mismo en su biografía, nada en su vida fue fácil pero ninguna dificultad logró quitarle la alegría de crear, el entusiasmo por vivir y la vocación por enseñar.

 

- An Argentine friend